martes, 24 de abril de 2012

EI: EL LIBRO DIGITAL COMO ALTERNATIVA AL LIBRO DE TEXTO. ESMERALDA VERA MURCIA


Por lo general, la tecnología en el aula está siendo bien recibida por parte de docentes y alumnos, las pizarras digitales son todo un éxito en los colegios, cada día hay mas blogs con contenido educativo, e incluso en ciertas comunidades se crean plataformas para trabajar en conjunto. Pero hay un aspecto que todavía suscita cierta controversia en el proceso de enseñanza aprendizaje, los libros digitales.

Así pues, no son muchos los entusiastas a la hora de cambiar al formato digital el libro de texto, aunque muchos expertos opinan que si esto es así,  es porque  las editoriales presentan los libros digitales en unos formatos todavía un poco pobres como pdf o power point. Sin embargo toda la tecnología 2.0 avanza a pasos de gigantes y creo que si empezáramos aunque sea usándolos en formato pdf pronto se acabaría mejorando el formato de maneras insospechables.

En este sentido aunque existen detractores, si hay personas que apuestan por el formato digital aunque sea con cierto sentido crítico. Por ejemplo, Aníbal de la torre, nos muestra una visión mejorada de cómo el libro digital podría ser un éxito en el aula, si como dicen otros, el formato se enriqueciera y mejorara así la realidad del aula.

En su texto “El futuro del libro digital” primeramente, comienza poniéndonos en situación y nos explica lo que supuestamente  los docentes tienen que hacer en el aula, esto es: montar actividades didácticas en torno a un tema determinado para que los niños aprendan. Y realmente acierta cuando dice supuestamente, pues muchos acabamos haciendo lo que realmente hacemos: centrar  nuestra actividad en los libros de texto.  Generalmente con el paso de los años muchos maestros siguen la guía didáctica sin modificación alguna, pues aunque debemos de ser críticos, experimentar y complementar la propuesta que nos bridan, muchos desisten y caen en el ABC rutinario del libro de texto año tras año.

Así, de la Torre, ofrece una alternativa, una “solución digital”, pero con mejoras. Nos explica lo que debe ser un libro digital.

Para empezar cree que libro digital no solo debe permitir interactividades como por ejemplo pasar páginas, crear marcadores o incluso acceder a enlaces determinados, si no que, además de todo eso que resulta tan atractivo para todos, debe crear espacios de simulaciones que complementen todavía más el papel del libro reproduciendo por ejemplo, situaciones reales a las que alumno no puede acceder desde el aula.

Por otra parte destaca que la información y contenidos no sólo tienen que ser de fácil acceso, sino que debe permitir tratarla de manera diferente, más completa. Es decir, la información no solo tiene que estar bien organizada, por páginas o temas y que se pueda acceder a ella con facilidad, si no que tiene que mejorar la manera de tratar dicha información, la propuesta de trabajo en torno a los contenidos, que el alumno tenga que trabajar de una manera diferente de una forma analítica e incluso crítica, que les haga pensar. Y  en mi opinión, llegados a este punto, podríamos aplicar la famosa competencia básica de “aprender a aprender”, pues el libro digital puede ser una herramienta fantástica para trabajar esta competencia. Por ejemplo desde el libro digital, partiendo de un determinado contenido, se puede recabar más sobre dicho contenido; complementando, contrastando y analizando la información en el mismo instante en que se accede a ella.

Otro aspecto muy importante que el autor destaca, es que no solo tiene que haber comunicación entre profesor y alumno si no también colaboración. En este punto estoy pues, totalmente de acuerdo en que no solo el alumno se debe comunicar con el profe para registrar su actividad, la puntuación etc. Si no que deberíamos ir un poco más allá, por eso el autor propone que se puedan crear pequeñas comunidades o redes, lo que desde mi punto de vista se podría traducir en la creación de redes sociales educativas, esto es, redes sociales parecidas a las que todos conocemos pero con herramientas y aplicaciones para el uso educativo exclusivamente, cuyo objetivo sería trabajar en equipo, comentando o debatiendo ideas y aspectos propios del aula. En definitiva, un lugar dónde todos tengan voz y voto.

Por último, el autor pone de manifiesto que estos soportes digitales además ser una fuente de excelentes recursos, de incorporar elementos eficaces para el aprendizaje del alumno, el golpe definitivo para su introducción y aceptación sería utilizarlos como arma para la diversidad en el aula, sin embargo todavía no han llegado a ese punto, el cual es necesario para el éxito del libro de digital. Yo, personalmente, creo que es dónde más éxito tendría esta herramienta digital, puesto que la aplicación de la misma para alumnos con necesidades educativas especiales sería un grandísimo avance y  con mayor aplicación si cabe. Se podrían hacer maravillas para con este tipo de alumnos, y creo, al igual que el autor, que el primer fabricante que aplique en su producto elementos para la diversidad en el aula, será el que definitivamente se lleve el gato al agua.




En el siguiente enlace os dejo la información que he consultado para hacer esta entrada por si quereis consultarla.

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