Pocos son ya los que no saben qué son las redes sociales, de hecho,
pocos son ya los que no hacen uso de ellas en su vida diaria. Tuenti, Facebook
o Twitter son palabras que desde hace un tiempo ya, se introdujeron en el
vocabulario de nuestro día a día hasta el punto de que la gran mayoría de
nosotros somos usuarios de al menos una de las redes sociales anteriormente
mencionadas, cuando no de las tres e incluso de alguna más.
En esta línea podríamos pensar que si tal es el éxito de estas redes, es
que han de ser bastante ventajosas, sobre todo a la hora de estar conectados e
informados con el resto del mundo. Sin embargo, como todo, no debemos dejarnos
llevar por los cantos de sirena que ésta tecnología 2.0 nos brinda, pues hemos
de estar atentos ya que el uso de las redes sociales pueden ser un arma de
doble filo, la cual, ha de saber manejarse.
Antes de aplicar el uso de estas redes al ámbito de la educación deberíamos
sopesar los inconvenientes y las ventajas que puede presentar para nuestros
alumnos.
La privacidad se vuelve más vulnerable todavía en niños, pues ellos no
ejercen un control adecuado sobre ella; cuelgan fotos sin tener en cuenta si
son apropiadas o no, o aceptan amistades incluso sin conocerlos personalmente,
y esto precisamente, puede ser extremadamente peligroso, pues los niños suelen
ser por estos motivos, un blanco fácil para
pederastas, un peligro que establece como imprescindible el control de
padres y profesores.
Por otra parte podríamos mencionar otros inconvenientes que pueden influir en temas tales como el bulling,
pues ciertamente los casos han aumentado con la llegada de las redes sociales
ya que permiten inventar una identidad
falsa con la que actuar facilitando el acoso entre alumnos.
Por último otro inconveniente que encontramos puede ser la dependencia
que los niños pueden desarrollar, aspecto más que conocido por todos: los niños
caen seducidos con mucha facilidad tanto por las nuevas tecnologías como por las redes sociales, descuidando así sus
tareas diarias y responsabilidades.
Pero todos los inconvenientes citados anteriormente, de una u otra
manera no dependen de la propia red en sí, sino del uso que de ellas hacen
ciertas personas y por tanto el problema no son las redes como tal.
Por este motivo si quisiéramos aprovechar las redes sociales para el
ámbito educativo, podríamos extraer aplicaciones que pueden ser ventajosas para
el ámbito escolar, y para el aula en concreto, estableciendo como prima siempre
el control de los maestros.
En teoría las redes sociales no pueden ser utilizadas por menores de
16 de años, con lo cual, nuestros alumnos de infantil y primaria estarían
excluidos completamente del uso de tales redes. Pero supongamos que el uso de
las redes sociales sea posible para nuestros alumnos, la principal ventaja
sería la relación directa con el maestro. Podríamos empezar estableciendo a su
vez una red propia del aula, como por ejemplo un grupo en concreto
perteneciente a la clase, donde a modo de foro, el profesor fuera el moderador.
Así mismo se podrían crear debates relacionados con los temas de las diferentes
asignaturas, intercambiar opiniones, facilitar links a contenidos
complementarios que puedan interesar a los alumnos o páginas web con
actividades, e incluso serviría para comentar el día a día en clase consiguiendo
quizás un ambiente más distendido entre los alumnos.
Los aspectos relacionados con las actividades y contenidos, quizás se
verían mejor aprovechados en un blog, sin embargo la relación con el alumno se
distancia, y las redes sociales como Tuenti o Facebook siempre resultan mucho
más atractivos para los alumnos lo cual
se traduciría en una mayor participación de todos ellos, lo que sería
básicamente el objetivo a conseguir por parte del maestro.
En definitiva, actualmente de las redes sociales se puede sacar
bastante provecho para el ámbito escolar puesto que si se hace un buen uso,
controlado por los docentes y padres, las ventajas pueden ser mayores que los
inconvenientes.
En cuanto a los alumnos de infantil, se podrían usar para estar en contacto
con los padres de los alumnos; por ejemplo, hoy muchos móviles con conexión a
internet permite el acceso a redes sociales, así los padres podrían estar en
con el profesor si éste necesitara localizarlos o informarlos sobre algo con inmediatez, a la vez, se podrían compartir
fotos de trabajos realizados en clase, proyectos, festividades, videos e
incluso información sobre diferentes aspectos del curso escolar, lo que a fin
de cuentas podría constituir una sana relación entre padres y profesores que en
mi opinión, sería tremendamente beneficiosa. En mi opinión, esta es una de las
grandes ventajas, puesto que más de una vez en clase hemos comentado lo
positivo que resulta compartir el trabajo realizado dentro del aula con otros.
Por todo esto, creo que debemos adaptarnos a las nuevas tecnologías
siempre con prudencia, control y estableciendo ciertos límites, ya que si
hacemos un uso adecuado de éstas podríamos enriquecer enormemente las
relaciones entre alumnos y profesores e incluso profesores y padres. Además, constituyen una herramienta
más que puede ser utilizada en el proceso de enseñanza- aprendizaje de los
niños, sólo hay que proponérselo y actuar para que su uso resulte ventajoso.
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